Aprovecha las REBAJAS⚡ | Aquí
Filtra y ordena
Acogida. Si hubiera que resumir en una palabra qué ofrece un colchón viscoelástico, sería esa. El material cede justo donde más peso apoyas, se ajusta a tu forma y recupera la suya en cuanto te giras. ¿El truco? La viscoelástica reacciona al calor y a la presión de tu propio cuerpo, y por eso se amolda al hombro, a la cadera, a la curva lumbar, repartiendo el peso a partes iguales. De ahí que enamore a quien duerme de lado o a quien llega molido de un día largo y solo quiere soltar tensiones. Un muelle te sujeta; el colchón viscoelástico te envuelve. Y son cosas distintas.
Las ventajas se notan desde la primera noche:
Aquí está uno de los detalles que más gente pasa por alto. No todos los colchones viscoelásticos llevan la misma cantidad de material, y eso lo cambia todo al tumbarte. Una capa fina sobre otro núcleo te da una acogida suave, con firmeza por debajo. Sube el grosor y la cosa cambia: más viscoelástica, más te hundes en esa sensación de abrazo. ¿Cuánta quieres? Esa es la pregunta. Pero cuidado con un punto: por mucha viscoelástica que pongas arriba, debajo tiene que haber un buen núcleo de soporte, porque si no la columna acaba pagándolo.
La firmeza del colchón viscoelástico va con tu peso y tu postura, no hay una que valga para todos. Si duermes de lado, agradeces una acogida marcada, de esas que dejan hundir el hombro y la cadera lo justo. Si duermes boca arriba o pesas más, mejor un colchón viscoelástico algo más firme, que te sujete la zona lumbar sin que te tragues. Y un aviso para calurosos: la viscoelástica retiene algo más de calor que otros materiales, así que fíjate en que sea transpirable o de última generación. Los modelos de ahora, dicho sea de paso, tienen ese tema más que resuelto.
¿No terminas de decidirte entre tanta opción? Pásate por cualquiera de nuestras tiendas y túmbate un rato, que un colchón se elige mejor probándolo que leyendo fichas técnicas. En Conforama sabemos de descanso porque llevamos toda la vida en ello, y el colchón viscoelástico es de esos que hay que sentir para saber si te convence de verdad. Tenemos una gama amplia en distintas firmezas, grosores y medidas, y te lo llevamos a casa o lo recoges tú en tienda sin coste de envío. Como mejor te venga.
Que reacciona a tu cuerpo. Con el calor y la presión, la espuma del colchón viscoelástico se ablanda justo donde apoyas y se amolda a tu forma, repartiendo el peso por igual. El resultado es esa sensación tan suya, la de dormir como envuelto, que no da ningún otro material.
De maravilla, es justo tu material. Al dormir de lado, el hombro y la cadera cargan casi todo el peso, y el colchón viscoelástico los deja hundirse lo justo para que la columna no quede torcida. Si además arrastras alguna molestia articular, ese alivio de la presión se agradece todavía más.
Algo más que otros materiales, no te voy a engañar. Ahora bien, es un problema de hace años. Los colchones viscoelásticos de ahora montan espumas transpirables o de última generación que ventilan bien, y si lo pones sobre una base que respire, la temperatura se queda de lo más agradable.
No necesariamente, va según lo que busques. Más grosor es más abrazo, sí, pero de nada sirve si debajo no hay un núcleo firme que sujete. La clave del colchón viscoelástico está en el equilibrio: la acogida que quieras arriba, sobre un buen soporte que mantenga la espalda alineada.
Como mejor te venga: te lo mandamos a domicilio, donde nos digas, o lo recoges tú en cualquiera de nuestras tiendas físicas de España sin pagar envío. Elijas el colchón viscoelástico que elijas, la entrega la adaptamos a lo que te resulte más cómodo.
Para añadir productos a tu lista de favoritos, necesitamos que entres en tu cuenta.